Una carta de la Comisión Europea, fechada el 8 de mayo, establece que Uruguay no está en condiciones de firmar los certificados sanitarios necesarios para habilitar el ingreso de equinos a la Unión Europea.
El motivo no es la enfermedad, sino la ausencia de un programa de vigilancia que el Ministerio nunca presentó. Mientras tanto, más de setenta caballos ya vendidos permanecen inmovilizados en el país.
La comparecencia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes estaba prevista para abordar la Rendición de Cuentas.
Sin embargo, sobre el cierre de la sesión surgió un tema que hasta el momento no había tomado estado público: desde mayo Uruguay perdió la posibilidad de certificar caballos con destino a la Unión Europea.
La información surge de una comunicación oficial de la Comisión Europea. Con fecha 8 de mayo de 2026, la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria remitió una carta al director general de Servicios Ganaderos del Ministerio, Marcelo Rodríguez, en la que analiza la situación sanitaria del país respecto a la surra equina.
La conclusión del documento es contundente. En uno de sus pasajes señala: “Uruguay cannot sign relevant attestations in the relevant model certificates (e.g. such as EQUI-X) and certify equine animals for the entry into the Union”. En otras palabras, el país no puede firmar las atestaciones sanitarias exigidas en esos certificados y, en consecuencia, no puede certificar equinos para su ingreso al bloque europeo.
No es la enfermedad
Una primera interpretación podría ser que Europa restringió el ingreso de caballos uruguayos por un problema sanitario. Sin embargo, eso no es lo que sostiene la comunicación.
Uruguay notificó tres brotes de surra en el sistema WAHIS durante 2025 y reportó el último ante la Organización Mundial de Sanidad Animal el 23 de abril de este año. Esas notificaciones fueron realizadas dentro de los plazos correspondientes.
El inconveniente es otro. El Reglamento Delegado (UE) 2020/692 permite que un tercer país exporte equinos aun con presencia de surra, siempre que se cumplan dos requisitos: que el establecimiento de origen permanezca libre de la enfermedad durante los seis meses previos al embarque y que el país haya presentado ante la Comisión un programa de vigilancia reconocido por ese organismo.
Sobre ese aspecto, la carta también es explícita: “Uruguay has not submitted its surveillance programme for surra to the Commission”. Es decir, Uruguay nunca presentó el programa de vigilancia requerido.
Los caballos que siguen esperando
Uruguay continúa incluido en el Anexo IV del Reglamento de Ejecución (UE) 2021/404, que enumera a los terceros países autorizados para exportar equinos. No fue retirado de esa lista. Sin embargo, al no poder emitir los certificados sanitarios correspondientes, esa habilitación queda, en los hechos, sin efecto.
El impacto no se limita al mercado europeo. Los embarques de caballos uruguayos con destino a Emiratos Árabes Unidos y otros mercados suelen realizar un trasbordo en Alemania. Sin autorización para ingresar al territorio comunitario, esa escala tampoco puede concretarse.
De acuerdo con criadores y propietarios consultados por este portal, hay más de setenta caballos —principalmente de enduro, polo y raid— listos para exportación, con operaciones ya cerradas y compradores aguardando en el exterior.
La pregunta que sigue abierta
Queda un interrogante que hasta ahora no tuvo respuesta: ¿qué dependencia del Ministerio tenía la responsabilidad de elaborar y remitir ese programa de vigilancia, y por qué nunca fue enviado?
La carta de la Comisión Europea está dirigida a la Dirección General de Servicios Ganaderos y solicita expresamente un seguimiento de la situación. Este portal consultó al Ministerio y aguarda una respuesta oficial.

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